La provincia de Oristano

La provincia de Oristano se caracteriza por un amplio panorama de recursos culturales, un paisaje natural de enormes dimensiones y calidad, de recursos históricos y arqueológicos, antiguas costumbres, una excelente tradición enogastronómica y la notoria hospitalidad.
Mar, colina, montaña, playas blancas, balsas, ríos, lagos y un constante clima mediterráneo (una tierra fértil acariciada por el viento mistral)...esta es sólo una parte de la provincia de Oristano, conocida por sus tesoros medio-ambientales. 

Las balsas de Oristano son únicas por su extensión en Cerdeña, es posible observar aquí los flamencos rosas. En los bosques de las colinas de Barigadu y Montiferru viven algunas colonias de gamos y ciervos sardos. En las rocas que se recortan sobre el mar de Cabo Marrangiu nidifican los alimoches, mientras el Altiplano de Giara, en el interior del territorio, da el nombre a una raza de caballos de pequeño tamaño, única al mundo, exactamente los caballitos de Guara, que viven en estado salvaje.
Quien ama el deporte tiene una amplia elección: montaña, mar, playas, lagos y ríos. Es posible practicar deportes como vela, canoa, pesca en el lago Omodeo y en los ríos como Tirso y Temo, éste último es el único río navegable de Cerdeña, de la desembocadura hasta la población urbana de Bosa. Pero es posible también jugar a tenis, cabalgar en los centros de equitación esparcidos por la provincia (Oristano es llamada la tierra del caballo). Es posible practicar windsurf a lo largo de la costa y golf en las estructuras que están presentes en toda la península de Sinis y en los campos de Is Arenas.
En
Enogastronomía la provincia de Oristano es un reino para los gourmets: desde pescado fresco y mariscos de la costa, al queso, carne y embutidos en las zonas internas siempre acompañadas por excelentes vinos de nuestras viñas.
Naturaleza, paisaje, deporte y enogastronomía al mismo tiempo, cultura. Nuragas, aldeas de Nuragas, los restos de antiguas ciudades de origen fenicio y romano como Tharros, Cornus, Fordongianus y sus balnearios termales, los castillos de Bosa y Laconi, el pozo de Santa Cristina y el culto a las aguas, la casa museo del filósofo Antonio Gramsci, en Ghilarza. La provincia de Oristano es una sorpresa continua.